La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos documentó cómo las prácticas de vigilancia digital han sido usadas para vigilar y perseguir a periodistas, personas defensoras de derechos humanos y activistas, generando miedo, autocensura y debilitando el debate público. A la fecha, ningún Estado ha sancionado a los responsables de estos abusos.

leer más