El señor Hendrix, de nacionalidad estadounidense, es una persona nacional estadounidense, se graduó como Abogado y Notarios de la Universidad San Carlos de Guatemala (USAC) entre ellos Guatemala. A pesar de ello, y de contar con todas las calificaciones necesarias, el Estado se negó a juramentarlo como Notario y a permitirle el ejercicio del notariado, a menos que adquiriera la nacionalidad guatemalteca.

Ante la exigencia de naturalizarse guatemalteco y tener que renunciar a su nacionalidad norteamericana para poder ser notario público, el señor Hendrix se vio en una encrucijada de pérdida de derecho de su nacionalidad forzada que no está permitida por la Convención Americana de Derechos Humanos.

En su Informe de Fondo, la Comisión Interamericana concluyó que el Estado no proporcionó razones suficientes que permitan acreditar que prohibir el ejercicio del notariado en Guatemala a personas extranjeras satisfaga lo que establece la Convención Interamericana de Derechos Humanos. Ahora el caso se encuentra sometido a la jurisdicción de la Corte Interamericana.

A la fecha, la víctima tiene más de 16 años con su título retenido y sin poder ejercer el notariado.